8 autoras que te romperán el corazón (y otras partes). Primera parte

"lo que aquí presento son las chicas con las que literariamente salí y me enseñaron ocho maneras distintas de leer"

Por Hans Alejandro Herrera

¿Cuántas escritoras has leído el año pasado? ¿Y cuántas de ellas no eran poetas? Si nos ponemos a hacer las cuentas, la mayoría salimos mal parados. Empezando por mí, que recién a los 18 leí a una escritora, pero no fue hasta que mucho después descubrí a Donna Tartt o Donna Tartt me descubrió a mí, que todo empezó. Desde entonces no dejo de buscar y ampliar mi nomenclátor de autoras. Me enfoco en novelistas, ya que cuando se habla de escritoras se las asocia de inmediato con poesía, como si ese fuese su espacio natural y la novela más bien cosa de hombres. He llegado a leer autoras de países en los que incluso no había leído nada antes. He descubierto enormes fiascos y también grandes esperanzas. A diferencia de otras listas por el 8-M (si es que se acuerdan), esta no incluye a clásicos como Virginia Woolf, ni tampoco a modas millenials como ese cliché llamado Chimamanda Adichie, que la tengo hasta en la sopa (mucho más interesante es Zadie Smith, créanme); y en la vida incluiría a la archisabida Samanta Schweblin, presente en cuanto ranking aparece (en serio, ya cánsense, no es la única latina); lo que aquí presento son las chicas con las que literalmente salí y me enseñaron ocho maneras distintas de leer. ¡Y sus libros ya están en PDF!

SUAVE COMO UN HAIKU

“Mi novio y yo  llevábamos tres meses sin vernos. Mi amiga intentó por todos los medios hacerme entrar en razón, pero sus opiniones me traían sin cuidado. Estaba convencida de que el amor y yo no estábamos hechos el uno para el otro. Si tan caprichoso era el amor, no quería  tener nada que ver con él. Al cabo de medio año, mi amiga se casó con el chico que había sido mi novio”. Leer a Hiromi Kawakami (Tokio, 1958) es un placer que recoge la serenidad de ver tu vida caer como una hoja de otoño. En su novela, El cielo es azul, la tierra blanca. Una historia de amor (2001), nos cuenta el encuentro de Tsukiko, una mujer de 38 años que lleva una vida solitaria, con su viejo profesor de literatura a quien reencuentra de casualidad en un bar y con quien compartirá un romance fundamentado en compartir la soledad.

De un estilo pausado con una  prosa delicada y despojada de adornos y los tópicos clásicos del género de novela rosa, Hiromi prefiere acercarnos a través de gestos y detalles al amor en solitario. “En noches como ésta, abro el maletín del maestro. En su interior no hay nada, solo un vacío que se extiende. Un enorme espacio vacío que crece sin parar”. ¿Te consideras una persona no dotada para el amor? Entonces Hiromi es tu autora.

NO EXISTE OSCURIDAD SIN OJOS

“El hombre la saludó. Tras él había otro de más edad. Aliide percibió el olor a oficial del KGB. Conocía a aquella clase de hombres. Eran de los que saben castigar a una mujer, y precisamente habían venido para eso”. Purga (2008). Estonia, 1991. Zara es una chica rusa que ha sido llevada a Occidente con engaños para ser prostituida, y que al escapar de sus captores llegara a casa de Aliide, una anciana que vive sola en un bosque, mientras tanto sus proxenetas van tras ella… y la encuentran. Brutal, cruda, de eso se trata leer a Sofi Oksanen (Finlandia, 1977), la rockstar de la literatura en finés, un fenómeno editorial que ha alcanzado un público internacional adicto a su prosa desde la publicación de Purga, su primera novela. Escrita con una estructura narrativa de capítulos cortos y rápidos, Purga no te da tregua.

“Ya desde el principio, Pasa le dejó claro que estaba en deuda con él. En cuanto la saldase, podría marcharse, pero primero debía pagar (…) Zara no comprendía el motivo de dicha deuda. A pesar de todo, empezó a calcular cuánto le quedaba aún, cuántos meses, cuántas semanas, cuántos días, cuántas noches, cuántas duchas, mamadas, clientes. Cuántas veces se pintaría aún los labios de rojo y cuántas veces Nina volvería a coserle puntos. Cuántas enfermedades cogería, cuántos moretones le saldrían. Cuántas veces le meterían la cabeza dentro de la taza del váter. El tiempo corría de otra manera, y su calendario se renovaba a todas horas”.

NO TE FÍES DE LAS ANCIANITAS

“He llegado a una edad y a un estado en que cada noche antes de acostarme debería lavarme los pies y arreglarme a conciencia por si tuviera que venir a buscarme la ambulancia”. Sobre los huesos de los muertos (2009) es quizá la única novela disponible en las librerías en toda Sudamérica que encontrarás de Olga Tokarczuk, en realidad ella es con suerte lo único que encontrarás de ficción polaca de la última década. La novela que generó una polémica en su país por su manifiesto eco animalismo, nos presenta a Janina, una ex profesora y desempleada que vive en el bosque y atestigua una misteriosa sucesión de muertes de cazadores locales, a los que ella atribuirá la venganza de los propios animales que los están cazando. Escrito como un thriller y con permanentes referencias a la poesía de William Blake y la astrología, la novela nos aproxima a la marginación que viven los ancianos en la sociedad.

“Cuando se llega a cierta edad, hay que resignarse a que la gente se muestre impaciente con uno de modo permanente. Antes nunca me había dado cuenta del significado de gestos como los de asentir rápidamente, desviar la mirada, o el hecho de repetir 'Sí, sí', de forma automática. O mirar la hora constantemente, o frotarse la nariz; ahora entiendo muy bien que todo ese teatro sólo busca expresar frases tan sencillas como: '¡Déjeme en paz, vieja loca!'. En más de una ocasión me he preguntado si tratarían de la misma manera a una morena impresionante”.

¡HEIL HERTA MULLER!

“En el camino me resulta sospechoso que arriba, en el cielo, hubiera algo hermoso y en la tierra, abajo, no hubiera ninguna ley que prohibiese mirar a lo alto”.  Hoy hubiera preferido no encontrarme a mí misma (2009) es una novela de Herta Muller (Rumania, 1953) que narra la historia de una  joven que trabaja en una fábrica y ha sido citada por enésima vez a un interrogatorio en la Rumanía comunista. Su crimen: coser notas en los forros de trajes de caballeros que se venderán en Italia en que pone “cásate conmigo” junto a su nombre y dirección. Lo que sea con tal de salir del país, así sea ponerse en oferta al primer postor.

Si nos dejamos guiar por las fotos, Herta nos parecería una actriz sacada de la Edad de Oro del cine y no la hija de un nazi deportado a la Unión Soviética, que nació y creció en la Rumania comunista, para quien el nylon y los pantalones jeans eran un lujo, y el hambre y los interrogatorios una vida normal. Herta Muller es una novelista que pertenece a la minoría germano-hablante rumana que resistió escribiendo en la lengua de los opresores. Desde muy joven su convicción de no colaborar con la temida policía secreta, para delatar a sus colegas, la marginó de la vida académica teniendo que trabajar en una guardería mientras se dedicaba a escribir. Su primer libro alcanzó el reconocimiento oficial al ser censurada y ya con el segundo logró la consagración de prohibírsele publicar en su país. Sus novelas son ejemplos de la deformación del alma, y su aparición en el ámbito literario ha significado el acontecimiento literario en alemán de final del siglo XX. Con un estilo contundente, atravesado de poesía, nadie como ella, salvo Knut Hanssum y quizá también Solzhenitsyn, ha escrito con tal fuerza lo que es vivir en el hambre. Fue galardonada con el Premio Nobel de Literatura en el 2009.

CON NOMBRE DE PINTURA

“Me encontré sola por siglos en una morada de tierra y raíces, observadora asombrada de mi cuerpo deshaciéndose en humus y vegetación”. La mujer habitada (1988). Poeta, novelista, ex guerrillera sandinista, correo clandestino y activista feminista, todo eso es Gioconda Belli (Nicaragua, 1948), el fenómeno narrativo centroamericano que empezó con su primera novela, La mujer habitada (1988), uno de esos rarísimos ejemplos de clamorosa resonancia internacional que haya vivido una escritora latinoamericana. La novela entronca lo mejor del realismo mágico con la emancipación de la mujer, y todo teniendo de fondo la lucha de liberación contra la dictadura de Somoza en Nicaragua en la que Gioconda participó.

También es autora de la novela El país de las mujeres (2010), en que relata la llegada al poder del PIE, el Partido de la Izquierda Erótica, cuyo símbolo es un zapato de mujer, un partido de mujeres el cual gobierna en un país latinoamericano ficticio. Considerada por algunos la mejor novela política hispana de la década, más que una ficción parece la propuesta de un partido feminista nada fantasioso que hasta tiene su propio website: www.partidoizquierdaerotica.com

Comentarios

Me llamo mucho la atención lo que escribiste sobre Hiromi kawakami quería consultarte si podrías pasarme el link. Por otro lado el último libro que acabo de leer es de Marcelo ceberio y la que más recuerdo, respecto a autoras, es a Isabel Allende. espero sigas publicando más sobre autoras y no esperes el siguiente 8 de marzo para seguir mencionandolas. :D

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