Abrigos
La obra El Abrigo ha fracasado. Sinclair, dueño del teatro, está decidido a destruir al abrigo protagonista del fracaso y de paso, a los cuatro abrigos que están en la guardarropía del teatro. Ante despiadada amenaza, sucede algo insólito: los cuatro abrigos cobran vida y asumen la misión de salvar al abrigo protagónico y buscar a sus dueños para ¡por fin! comunicarse con ellos. Un enternecedor, divertido y algo caótico encuentro es el que se produce, por fin, entre dueños y abrigos.

