Invoción Blanca Varela
En un momento donde lo íntimo se vuelve difícil de nombrar, Invocación Blanca Varela aparece como un espacio para habitar aquello que insiste. No desde la representación, sino desde el cuerpo: uno que tiembla, recuerda y, sobre todo, dice. La poesía deja de ser un texto para convertirse en una experiencia compartida, en una voz que se arma entre varias, incluso cuando no hay palabras suficientes.


