Desde que salió Conversación en la Catedral, esa monumental novela de Vargas Llosa sobre la dictadura de Odría, el Perú ha quedado huérfano. Lamentablemente no de dictaduras, sino de nuevas novelas que le hablen a ella, que pretendan abrir un diálogo y sugerir un diagnóstico, por más pesimista que éste sea.
Fue en el año 2010 que a la filósofa y dramaturga francesa Mériam Korichi se le encargó un proyecto distinto que pudiera rendir tributo a la filosofía, que propusiera hablar de ella. ¿Cuán complicado puede resultar hacer algo así? La inquietud proviene, desde luego, de un observador cuyo país vive una disminución constante en su interés por las humanidades para darle paso directo a la inmediatez.