El sueño de Machupikchu
No hubo nunca ni lugar ni época en que mejor viviesen las diosas que en el sagrado MachuPikchu, entre la luz y las tinieblas. Rawa celebrando los deleites del maíz, la coca y las orquídeas; Wipa recordando el canto de las aves; Oqllo el apacible amor de los nevados y lagunas; Killa festejando su alejamiento de las guerras; y Sisa alagando su pasión y entrega hacia Tupac Amaru.

