Evocación, en tiempos de pasionarias
“Imagínese transportarse a la década de los 50, asiste a una fiesta en los salones de una antigua hacienda, donde la gente vestida a la usanza de la época arma la jarana al compás de valses, marinena limeña y amor fino. En este contexto íntimo, interactúa con los protagonistas y forma parte de esta reunión, brindando con un buen pisco, como si fuera uno de los invitados”, sostiene Luz Gutiérrez, directora artística del El Conjunto Nacional de Folklore (CNF).

