
Dice la leyenda que cuando fueron creados Bari –el sol– y Oshe –la luna– fueron advertidos de no juntarse nunca, ya que Bari tenía la gran responsabilidad de marcar el tiempo a todos los seres vivos de esta tierra que dependían de su luz radiante. Así fue por muchos años, pero un día ambos se juntaron y la tierra se oscureció; hombres y mujeres sintieron miedo, pero la luz volvió y los amantes separados ahora seguirán esperando para volver a juntarse hasta la eternidad.
Obra de la asociación cultural Arena y Esteras, de Villa El Salvador, dirigida por Arturo Mejía, para niños a partir de tres años, sobre el mito Shipibo Conibo del origen del eclipse.
Ingreso libre.

