
El arte urbano, que en muchos casos se sigue realizando en forma clandestina y a veces ilegal, tiene tanta visibilidad como el tiempo que dure. Su vigencia es efímera, está sujeta al contexto en el que fue creado, ya sea para embellecer un área, hacer alguna denuncia política o simplemente dejar algún mensaje. El arte urbano se moldea a los cambios de la ciudad y se vuelve parte de ella.
Es necesario documentar el arte urbano, no solo porque así perdurara para siempre, sino porque es parte de la historia y de la imagen de una ciudad. El conversatorio Documentando Arte Urbano, dirigido por la fotógrafa peruana Diana Larrea, explora la relación arte urbano y fotografía.

