
Último juguete, primera individual de Lucas Rueckner, presenta una serie de trabajos que exploran a través de un horizonte imaginario una diversidad de construcciones que constan de ensamblajes tridimensionales sobre una pintura convencional. Se visualiza diferentes objetos que salen del cuadro, rompiendo el diálogo entre una pintura plana y el espectador.
Estos objetos son reciclados, recogidos de la calle y trasladados al estudio. Parten de imaginar un espacio compositivo, donde luego estos objetos son ensamblados al lienzo. En algunos casos, se incorpora un pequeño motor o un móvil para que el cuadro brinde una interacción lúdica con el espectador. La muestra busca generar un vínculo entre los cuadros y los recuerdos del espectador, lo que puede hacernos regresar a nuestra propia niñez.
El propio Lucas Rueckner presenta su individual con estas palabras: “Desde pequeños crecemos inventando mundos para nuestros muñecos […]. En esta muestra, recreo esas plataformas con juguetes olvidados y encontrados en estos años, fusionando la profundidad de una pintura, con la fragilidad de un objeto que sale de él, interactuando con el público”.
Último juguete, bajo la curaduría de Nicolás Tarnawiecki, se puede visitar del 5 al 31 de enero 2016, de martes a domingo de 11 am a 8 pm. Ingreso libre.


