En medio del ruido contemporáneo de la ciudad, hay un lugar donde el sonido viene de otro tiempo. El Museo de Sitio Pucllana presenta Sonidos de Pucllana, un disco creado a partir de instrumentos originales recuperados en excavaciones arqueológicas, y con él reinaugura su sistema de ambientación sonora permanente. No se trata solo de música: es una reconstrucción sensible del paisaje sonoro de la cultura Lima, que habitó este territorio hace más de 1500 años.
El próximo 26 de febrero llega a los cines peruanos Amélie y los secretos de la lluvia (Amélie et la métaphysique des tubes), una película de animación que propone un viaje delicado hacia la infancia, los recuerdos y los afectos que nos forman. Ambientada en Japón y narrada desde la mirada de una niña de tres años, la película ofrece una experiencia emocional y sensorial pensada para vivirse en la pantalla grande.
Hay momentos en los que los espacios culturales no solo cambian de dirección o de formato, sino de espíritu. Eso es lo que ocurre con el paso de la Galería Martín Yépez a Basement Art Lab, un movimiento que no responde a una moda ni a un simple rebranding, sino a una necesidad más profunda: repensar cómo se produce, se muestra y se comparte el arte contemporáneo en Lima.
Durante más de medio siglo, Los Mirlos han sostenido un sonido que nunca necesitó validación externa para existir. Desde la Amazonía peruana, su cumbia psicodélica ha viajado de boca en boca, de fiesta en fiesta, de vinilo en vinilo, hasta convertirse en una referencia inevitable para varias generaciones de músicos dentro y fuera de la región. Hoy ese recorrido abre un nuevo capítulo: no como reinvención, sino como reconocimiento.
En Lima no abundan los espacios donde el sonido pueda salirse del molde sin pedir permiso. Por eso SONORA es un espacio que debemos experimentar. Porque no responde a la lógica del concierto tradicional ni al consumo rápido, sino a algo más raro y necesario: escuchar como acto físico, emocional y colectivo.
En Comas, la cultura no siempre pasa por escenarios formales. Vive en los parques, en las casas culturales, en la autogestión, en las fiestas patronales, las polladas, en el hip hop, el teatro, la organización vecinal y en las memorias que pasan de generación en generación.
Hay obras que no se miran de frente. Se rodean. Se caminan. Fardo, la instalación de la artista peruana Andrea Canepa que desde el 13 de enero cubrre el Palacio de Cristal del Parque del Retiro durante todo el 2026, propone precisamente eso: una experiencia donde el sentido aparece en el desplazamiento, en el rodeo, en el tiempo que cada cuerpo decide invertir para mirar.
Hay bandas que no llegan a una ciudad solo a tocar un disco, sino a poner en circulación una forma de mirar el mundo. Candelabro es una de ellas. El próximo jueves 16 de abril, la banda chilena se presentará por primera vez en Lima en el Centro de Convenciones Leguía, trayendo consigo Deseo, Carne y Voluntad, uno de los álbumes más comentados y celebrados del circuito alternativo latinoamericano reciente.
Este 29 de enero se estrena en salas La Exorcista, una película de horror que se adentra en el terreno de la posesión demoníaca desde una perspectiva oscura, contenida y profundamente inquietante. Lejos del terror inmediato, el filme propone una experiencia que se construye desde la tensión sostenida, la sugestión y el deterioro emocional de sus personajes.