Salir de la universidad, de casa, del trabajo o de donde sea es como me imagino que la gente empezó su día el 16 de abril. Salir con la esperanza de que el tráfico fuera lo suficientemente benevolente como para no llegar tarde al concierto y poder reunirse con los amigos o con el grupo de la comunidad.
Con el boom de bandas chilenas que han ido explorando nuevos sonidos y propuestas, esta vezla productora Efecto Domino apuesta por El cómodo silencio de los que hablan poco, a 10 años de su álbum debut Run Run (2016).
La fiesta está más que asegurada con el indie que desprenden, no solo por lo emocional que puede llegar a ser, sino por la exploración de sonidos y matices que proponen en sus canciones. Los gritos incesantes y la atmósfera especialmente íntima que generan son indescriptibles.
Desde el estreno de su más reciente álbum, Candelabro no ha dejado de ganar oyentes cada vez más comprometidos con lo que la banda proclama tanto dentro como fuera del escenario.
El sábado 14 de marzo, Candelabro subía a los escenarios del Lollapalooza 2026 tras un regreso triunfal marcado por el lanzamiento de su segundo disco Deseo, carne y voluntad. Un álbum que, más allá de lo estético, se propone desafiar y examinar críticamente buena parte del imaginario religioso que ha atravesado históricamente a la sociedad latinoamericana.
Escrito por Marco Yanayaco
Fotos de Hector Llaullipoma
Luego de una subida terrible del gas y de una sociedad que poco a poco parece caerse a pedazos por la violencia, uno se debe a sí mismo esos cortos y pequeñísimos momentos en los que puede ser algo feliz, intentar olvidarse de los problemas o, al menos, generar recuerdos y sensaciones que ayuden a sobrellevarlos, ¿no? Todos necesitan un lugar donde desahogarse.
Me complace presentarles a una banda que supo morir para renacer y que, gracias a su nuevo álbum, no solo ha logrado consolidarse, sino también destacar por su contenido y su enfoque y experimentación lleno de simbolismo, ruido y caos. Nos reunimos con Alexander Kent de Shearling para hablar sobre su álbum debut Motherfucker, I am Both: “Amen” and “Hallelujah”.
Que sea de noche y ronden los 20 °C no es bonito; pero estar así, sin haber cenado ni haber tomado nada, ya es delirio. Mientras me preparaba, luego de haber visto La sustancia por Discord (muy buena y grotesca, por cierto), tenía mucha hambre, igual que la protagonista. Eso me hizo pensar que, así como fue el final, yo también quería ver algo de show musical y debía llegar al Estampida Sónica.