Marco Yanayaco Evangelista | 27.04.2026

Escrito por Marco Yanayaco
Con el boom de bandas chilenas que han ido explorando nuevos sonidos y propuestas, esta vezla productora Efecto Domino apuesta por El cómodo silencio de los que hablan poco, a 10 años de su álbum debut Run Run (2016).
La fiesta está más que asegurada con el indie que desprenden, no solo por lo emocional que puede llegar a ser, sino por la exploración de sonidos y matices que proponen en sus canciones. Los gritos incesantes y la atmósfera especialmente íntima que generan son indescriptibles.
Siendo ya un referente consolidado en la escena chilena con su segundo disco Amaranda (2018), es San (2024), su producción más reciente, la que me gustaría destacar. En algunas canciones se percibe un giro hacia un sonido más intenso, fuerte y expresivo en sus vocales, donde lo instrumental en temas como Miremos al espacio/sayi juega con el ruido y lo espacial para provocar una atmosfera líquida y vertiginosa. El tema Vamos muchacho es una danza indie irresistible que recomiendo a todo primer oyente o curioso de la banda.

Mientras que Gatos en la oscuridad pone toda la melodía indie al frente, con riffs de guitarra coloridos y relajados que invitan a soñar.
Ikigai, palabra japonesa que significa “la razón de ser”, es un tema reflexivo, lleno de tonalidades suaves y otoñales que se van armonizando y escalando hasta un clímax de guitarras distorsionadas. Lo que más me llamó la atención es que, durante el outro/final, entre una armonía y un pasaje hipnótico que va descendiendo, decidieron usar un sample del anime Hajime no Ippo, donde el protagonista, Ippo Makanouchi, dice: “Sería tan fácil cerrar los ojos y dormir. Espera, no, no… ¿en qué estoy pensando? Si hago eso, será como la última vez. No puedo rendirme. Entrené demasiado y llegué demasiado lejos para rendirme ahora. No me van a derrotar”.
Por otro lado, “Árbol en el cuello” es más suave y delicado, con vientos que van decorando la atmósfera; incluso diría que se acerca más al rock alternativo. El agregado del piano hacia el final le da un toque tranquilo y silencioso.
Desde Run Run ya había indicios de esa inclinación por el emo, el indie y el math rock, donde lo instrumental destaca con fuerza. El regreso de la banda al Perú, en Vichama Conciertos, es —por obvias razones— imperdible. Además, estarán Cataras en Siberia, banda de midwest emo y math rock que se ha vuelto un referente importante en la escena local, junto a Exectivid, proyecto proveniente de Huancayo, encargado de abrir el evento. Sin duda, será un concierto lleno de momentos para recordar: la experiencia y los gritos estarán asegurados.




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