Marco Yanayaco Evangelista | 23.06.2026

Entrevista realizada por Marco Yanayaco
Mi nombre es Marco Yanayaco y, en El infierno musical, hace poco tuve un golpe de suerte que terminó convirtiéndose en una de las entrevistas más interesantes que he realizado. En esta oportunidad conversamos con Juana Molina horas antes de su presentación en Vichama, el sábado 30 de mayo.
La charla recorre temas que van desde sus actividades cotidianas e intereses artísticos hasta sus libros favoritos y, especialmente, todo lo que rodea a Doga, su más reciente álbum, además de algunas reflexiones sobre su música en la actualidad.
Sin mucho más que agregar, porque nuestra entrevistada no necesita presentación, los dejo con la entrevista.
Hola Juana, vienes hace poco de dar dos presentaciones en Colombia, una en Medellín y la otra en Bogotá, ¿Como fue la experiencia?
Fue muy buena, realmente un público extraordinario, muy entregado, cosa que hizo que yo también me entregara. Me llenó de felicidad.
Ahora con este nuevo disco has hecho un tour por Europa en Abril también, ¿Crees que el público de Europa es distinto al de aquí en latinoamérica?
Creo que todos los pueblos son todos distintos. Se refleja eso en el público también. De todos modos, hace varios años siento que a donde voy me reciben con mucha calidez y como me gusta mucho tocar en vivo, es algo que disfruto y creo que la gente también. Esta fue una gira muy linda porque se estuvieron agotando las entradas de todos los shows, cosa que no había pasado antes, y eso ya genera también otro estímulo extra porque ver una sala llena siempre genera una energía que llena todo el espacio y que satisface mucho a todos, sobre todo entre el público y el artista que recibe mucho de ellos al mismo tiempo y logra transmitirse. Es una retroalimentación.
Me ha tocado ir a conciertos en estadios grandes, pero también en recintos pequeños y cada una resulta en una energía distinta. Siempre hay algo distinto que puedes obtener de todo eso. ¿Qué experiencias has tenido en estos distintos lugares?
Sí, no es lo mismo el estadio. Yo no voy a estadios, por ejemplo, no me gusta ir a shows muy grandes. No por la cantidad de gente, sino porque no sé si se pueda transmitir de la misma forma porque aunque sea un concierto de punk a mí me gusta la intimidad que puede tener el artista punk con su público en una sala más o menos grande y me encanta que se conserve esa cosa íntima que con ciertas cantidades de gente se puede lograr. No tengo la experiencia de tocar en estadios para nada, quizás es increíble para el artista, pero como público no me gusta.

Foto de Gexxie
Es un gusto volver a tenerte aquí en Perú, la última vez que viniste fue en el 2017 con tu último disco Halo desde entonces han pasado 8 años ¿Qué sientes que ha cambiado en ti en ese tiempo y si eso influyó en tu disco?
Siempre que empiezo un disco nuevo trato de hacer algo que antes no hice, aunque después quizás el resultado se parezca a mí, pero siempre trato de salir de lugares nuevos o con instrumentos nuevos. En general los instrumentos nuevos son los que me dan ideas nuevas. En este disco en particular grabé realmente mucho en varias etapas, en 2019 tenía prácticamente un disco terminado, o por lo menos tenía la cantidad de horas de grabación como para hacer un disco, pero después no me terminó de cerrar y en el 2022 también volví a tener un montón de material para hacer otro disco y recién fue el año pasado que pude completarlo.
¿Qué crees que sea eso que te llevó a ese descarte del material grabado que ya tenías?
No puedo saberlo, había algo que no me permitía seguir adelante. Además era medio abrumador la cantidad de cosas que tenía entonces decidimos llamar a una persona para que me contenga, digamos, un poco. Cuanto más personas hay, los filtros aumentan, entonces van quedando las cosas que son partes de un factor común, y ahí entonces se va achicando el espectro de la elección para poder concluirlo y tener una dirección.
Respecto a Doga, además de la música, me gusta mucho lo que transmite el arte de la portada que va entre cómico, extraño, pero atractivo y que te incita a escuchar el disco. ¿Cómo se llegó a decidir esta portada?
Esta es la única portada en la que yo casi no participé, es decir, yo tenía esta foto mía que me gustaba y Alejandro Ros, con quien trabajo desde hace ya 30 años, fue quien se encargó de diseñar. Ya nos conocemos mucho y es como una especie de médium entre el artista y lo que queda después representado. Creo que es uno de los mejores diseñadores del mundo, ha sabido interpretar a cada uno de los grupos con los que ha trabajado. Todas sus tapas son muy diferentes, y conmigo él ya sabe cómo trabajar porque hicimos todas las tapas de mis discos, pero esta es la primera vez que la hizo más él que los dos, siempre estamos los dos, pero esta vez fue más una idea suya completamente.
Siento que es de esas portadas mítica que llaman mucho la atención y te genera cierta intriga para querer escuchar lo que contiene. Pero en general tus portadas son bastante únicas y transmiten lo que vas a encontrar en la música, una de mis favoritas es la de “Son” (2006), tiene colores y decorado de pedrería incluso en la contraportada, me parece una joya visualmente.
De hecho fue un tapiz que hizo una tía abuela mía con los retratos de mi hermana y yo, y entonces pusimos el retrato, yo me paré ahí delante del tapiz y pusimos la foto del retrato en mi cara, o sea, soy yo, pero pintada por ella.
Al comentarme sobre ese lado familiar tuyo, ¿hubo cierta dirección hacia la música por influencia de tus padres o tu familia?
Sí, porque mi madre es melómana y mi padre era músico, así que siempre hubo mucha música en mi casa. Yo aprendí a tocar la guitarra desde muy chica y creo que siempre quise estar en esto.

Foto de Mariana Cañas
También tuviste una faceta de actriz en tus inicios, pero que luego dejaste para dedicarte a la música.
Lo que hice en realidad fue dejar la música para trabajar de actriz y después volví a la música. De hecho, las canciones en mi primer disco las escribí todas antes de hacer televisión. Todas las canciones del disco “Rara” de 1996, las escribí en los 80 's.
Ahora que tienes esta carrera musical consolidada con ocho discos. ¿Cómo fue cambiando tu experiencia con el público al tocar en vivo?
Yo fui cambiando, el público también, las dos cosas en realidad. Tardé en consolidarme como alguien que puede tocar en vivo porque me daba mucho pudor al principio, tenía miedo a equivocarme, básicamente el miedo me lo impedía. Después, simplemente pasó. Viste que ahora estamos en una época donde el miedo no existe. Medio que cualquiera arranca con mucha seguridad, esa es la sensación que me da. Antes no era tan explosiva la seguridad y el cinismo que tienen la mayoría de artistas. Por eso también fue que tardé tantos años en finalmente tocar en vivo.
Eso me recuerda a artistas como Nick Drake y en algunos libros donde mencionan que era una persona muy tímida y para promocionar su último disco le arreglaron una presentación en vivo y la gente que lo vio recuerda que llegó, se sentó para afinar su guitarra por varios minutos, después se puso a tocar un poco sin cantar nada, vio al público y simplemente se fue.
A mí me pasaba algo parecido. Una vez sí me fui porque ya no aguantaba más la presión, pero después insistí porque no me quedaba otra. Él murió. No tuvo oportunidad de seguir. Es lamentable ese caso.
Sobre tu día a día y lo que te gusta explorar o hacer más allá de la música ¿tienes otras aficiones quizá relacionadas a la literatura o algún género favorito de película?
Sí, claro. No me gustan las cosas por género, sino que me gustan por su particularidad o su director o su escritora. En la música me pasa lo mismo, no me gusta un género de música. Es el disco en sí. En general me gustan más los discos que las canciones, por ahí me gustan algunas canciones, aun así prefiero escuchar los discos completos, pero para nada es por género. Creo que no elegiría un artista por género.
Sobre las ideas que necesitas para poder componer, ¿qué es eso a lo que regresas o necesitas para para poder inspirarte?
Para mí la inspiración viene tocando. No hay otra forma. En general me pongo a tocar y cuando encuentro algo que me gusta empiezo a trabajar en eso hasta conseguirlo.

Foto de Mariana Cañas
Ahora con una carrera consolidada, ¿has pensado en escribir un libro en un futuro? Tal vez una autobiografía o algo parecido.
No lo he considerado. Claro, sí, podría ser, pero no es un objetivo inmediato.
Al mencionar música y literatura recuerdo mucho a la vocalista de Suárez porque cuando han venido bandas argentinas mencionan a Suárez como una gran inspiración.
Lo que pasa es que ella creo que sí escribía. Tenía un par de libros publicados. Ella era más escritora también por ese lado.
Cuando encuentro esa cercanía entre la literatura y la música capta mucho mi atención, en tu caso ¿te gusta leer más novelas, teatro o poesía?
Me gusta mucho la poesía, algunas novelas también y ensayos últimamente. Ahora me gustan más los ensayos o leer acerca de cómo funcionan las cosas, por ejemplo, leer sobre física, biología. Aunque ahora estoy leyendo ficción, pero voy variando en lo que leo.
¿Cuál sería el autor o libro favorito qué te gustaría recomendarle a alguien?
El Entenado de Juan Jose Saer
Sobre el tour que has realizado por Europa y ahora por Colombia y Perú ¿cómo ves el tema de los viajes al hacer tour?, ¿te gusta viajar?
No me gusta viajar, pero una vez que estoy de viaje me entusiasmo. Quiero decir no me gusta la idea del viaje, la planificación y todo eso, pero una vez que ya estamos en el baile, bailamos.
Es una oportunidad que muchos toman para conocer lugares nuevos ¿Hay lugares que te gustaría conocer, a los que no has podido viajar aún?
Lo que pasa es que no se conocen lugares viajando en una gira. Yendo de gira no conoces nada porque llegas a una ciudad, vas a un hotel, pruebas sonido, tocas y luego te vas. Entonces, es apenas un pantallazo, una sensación o impresión muy vaga y muy leve, por eso me gusta hacer giras en auto en los lugares donde se puede por ejemplo, en Europa, que está todo muy cerca o en Estados Unidos también se pueden hacer giras en auto porque hay muchas ciudades una al lado de la otra, en cambió acá no podemos hacer eso, tenemos que viajar en avión.
Lima puede ser una ciudad muy caótica, pero su tráfico es lo peor. Viajar en auto es terrible, no lo recomiendo.
Mucha bocina, no hay respeto, me asusté un poco ayer, se pasaban varios semáforos en rojo todos.

Foto de Gexxie
Lamentablemente han cerrado calles por estas fechas porque estamos en elecciones y todo el mundo está de aquí para allá, hay marchas y policías. Es un caos. Además de todo lo anterior, al ser una artista que está fuera de lo denominado mainstream y no busca encajar tampoco en lo popular, ¿como ha sido la experiencia de esa decisión desde tus inicios hasta ahora?
No puedo compararlo con otra cosa porque esta es la carrera que yo tengo desde siempre. No sé cómo hubiese sido de otro modo, pero fue algo muy paulatino. No fue como en la televisión que fue un éxito rotundo, meteórico y brutal en muy poco tiempo. Esto en cambio fue muy lento, producto de una combinación del tipo de música que hago y mi personalidad. Dejé una carrera de actriz muy exitosa para hacer lo que me gustaba y no lo iba a hacer para ganar dinero, sino me hubiera quedado haciendo televisión. Aun así todo tiene sus consecuencias y lo que pasó es que a mí me costó particularmente más que a otras personas porque había una resistencia a que fuera yo actriz cómica y la gente no quería que yo hiciera otra cosa, además tuve a la prensa en contra durante muchos años que decía que yo tenía una especie de capricho y que mi lugar estaba en otro lado, no sé qué. Fueron muchos años de lucha, mejor dicho de resistencia más que de lucha, a los ataques de los medios que recibía constantemente.
El trabajo de la prensa no ha variado mucho en el sentido que siempre que ven a un músico o un artista intentando hacer algo distinto lo critican y piensan que es mejor que lo haga alguien que estudió o se preparó en esa disciplina.
Igual me parece que dividir a las personas en “vos sos actor, vos sos músico” es una ridiculez porque, por ejemplo, los hermanos Marx que eran cómicos, también eran unos músicos extraordinarios, los tres, bueno, Groucho no sé qué tanto, pero Harpo y Chico eran músicos extraordinarios y no era que tocaban un poquito, sino que tocaban muy bien, con mucha gracia. Creo que hay muchos comediantes que son músicos, quizás haya algo que se relaciona con el humor. La música tiene mucho humor, pero es otro tipo de humor, o sea me gusta que se relacione con la música en su lengua, pero no me gusta que sea una cosa paródica que se sale de su propio universo. No digo de hacerme la graciosa haciendo algo, sino que en el lenguaje musical aparecen cosas que son cómicas propias. Creo que que se dan también muchos casos de artistas que el arte les sale por cualquier cosa que emprendan, ya sea actuando, pintando, tocando, cantando o bailando. Creo que hay una especie de gracia que a veces se te es dada en la que te puedes expresar en cualquiera de las disciplinas artísticas con mayor o menor gracia, pero que si tenés, no me parece que sean cosas separadas, eso lo quiero decir, no me parece que un actor no pueda ser músico o que no pueda ser bailarín porque son todo lo mismo, es solo otra forma de expresarte. Si sos artista te puedes expresar, aunque no me gusta mucho usar la palabra arte porque puede ser un poco grande, pero si tenés una habilidad artística puedes expresarla de muchas maneras. Yo creo que si hay arte de verdad no puede ser considerado bueno o malo. Hay muchas personas que hacen música o que pintan o bailan o que son actores y que no son artistas, o sea el hecho de hacer arte no te hace artista necesariamente.
Recuerdo que un profesor de literatura que tuve una vez me comentó que porque algo tenga horas y horas de elaboración y preparación no se vuelve arte necesariamente, lo dijo al recordar el caso de un alumno que le dijo que se tomó cerca de 25 horas para escribir un poema que resultó en nada.
Aparte 25 horas es muy poco tiempo o parece poco tiempo para mí. Poco tiempo si estás trabajando en algo porque también te puede salir algo en un segundo. Hay cosas que salen del momento, hechas, armadas, terminadas. Encontrar la vuelta al camino en el que tomas decisiones muy sutiles, no sabría cómo describirlas. Yo sé que algo está bien cuando cuando no hubo pensamiento al momento de hacerlo, salieron sin pensar. Las cosas que están tan pensadas en general se le ven los hilos como los títere. Quiero decir, por ejemplo en Borges hay un trabajo gigantesco detrás de cada poema, pero no importa la cantidad de horas que él haya trabajado, lo que él trabaja está relacionado íntima y directamente con lo que está haciendo. No hay un objetivo de querer causar una sensación, sino de que sea para él la forma perfecta. Es muy feo cuando se nota que es para otro porque no es para otro, tal vez uno lo comparte y pueden pasar cosas, pero el primer observador, espectador y crítico es uno.
Luego de estos ocho años de componer Doga sobre todo al momento de tomar decisiones y de descartar canciones y bastante material hasta llegar a encontrar el camino para poder publicarlo me interesa saber ¿cómo ha sido ese proceso de composición del disco? Cambiaste de locaciones o instrumentos que no te convencieron quizá.
No me gusta mucho cambiar de lugar. No es que yo sea una música compulsiva que necesita estar todo el día tocando. Puedo estar seis meses sin tocar y después decir, “ahora quiero hacer un disco o escribir canciones". Cuando me pongo a trabajar y voy entrando en una especie de ritmo interno que me va metiendo en un estado al que voy llegando de a poco, una vez ya estoy en ese estado puedo estar trabajando indefinidamente meses muy concentrada en lo que estoy haciendo, ese es el camino. En el mismo lugar me gusta que la silla esté puesta donde tiene que estar, todo enchufado, es decir, no tener que pensar en la parte técnica. Es como vos que estás en literatura y cada vez que quieras escribir algo tienes que ir a comprar un cuaderno, lápices. No, todo eso tiene que estar listo. La parte técnica distrae, entonces tiene que estar todo funcionando y una vez que empiezo tardo un par de semanas en meterme en la cosa, pero una vez que me meto es difícil sacarme de ahí. Ya sea el álbum, la canción o lo que esté haciendo. Entro en un estado particular que es el que hace que puedan salir cosas que para mi valgan la pena.
Ahora con esta presentación ¿que esperas de esta presentación en Lima?
Yo solo espero una cosa y es que la pasemos bien. Que podamos tocar las canciones que nos gusta tocar, que fluya y poder mostrar lo que en general nos sale bastante bien. Es muy frustrante cuando de golpe hay problemas externos como técnicos de sonido y las cosas empiezan a salir muy mal. Eso me distrae y me desconcentra demasiado. Por suerte no pasa mucho, pero sí pasa.
Como público es difícil saber muchas veces esas situaciones, a veces uno tiene una sensación distinta, pero luego los músicos te dicen que fue terrible.
Lo terrible de las cosas mal hechas es que los que no están en el tema no se dan cuenta. “La música estaba bien, pero sonaba mal”. Recibe todo un impacto único que causa que no pueda discernirse si a alguien no le gusto porque sonaba mal o si es por la música. Qué sé yo vas a ver una película que se oye mal, tiene poca luz, entonces hay un esfuerzo constante. Me ha pasado muchas veces al momento de ir al cine que el proyector tenía una luz muy baja, entonces estas haciendo un esfuerzo inmenso e inconsciente de ver la película y te cansas. La película no tiene nada que ver con eso, pero ese es el peligro de que las cosas no salgan bien. La gente percibe algo que no le gusta, pero no sabe por qué, a veces no está en el tema para discernir. Por ejemplo, yo tuve la suerte de ver la Gioconda antes de que pusieran el vidrio adelante. Una cosa es verla directamente y otra verla a través de ese vidrio. Es otra cosa. Hay una distancia, la gente va a verla igual, pero no sé si recibe el mismo impacto. Veías la pincelada directamente, pero no es que conmueva particularmente, pero intento expresar ese problema técnico que no tiene nada que ver con la obra en sí y que para los que no son expertos pueda confundir. Si vos tenes que leer un libro que está en un papel completamente marrón con una letrita que casi no ves es difícil y te cansa. En cambio, viste que ahora todos los libros se hacen con letra grande y cuerpo. Todos los libros se imprimen ahora con la letra más grande y es que se dieron cuenta que era imposible de leer y vos creías que no te gusta el libro, al final solo era que te cansa físicamente leerlo. Entonces, cuando hay problemas técnicos el público a veces no puede entender lo que está pasando es eso.
Sobre lo técnico, también resalta mucho el papel de la tecnología actual que logra que la música tenga más alcance y pueda ser constante a través de plataformas de streaming en la comodidad de las casas o casi cualquier otro sitio.
No estoy tan de acuerdo porque las tecnologías hicieron también mucho más barato el escuchar música, por ejemplo hay gente que escucha música en el teléfono y pierde la mitad de las frecuencias. Oís nada más que la voz, las guitarras, la batería y todo lo que pasa debajo no se oye, ni siquiera en las computadoras. Las plataformas incluso le bajan muchísimo la calidad a todo. Creo que las películas, la fotografía, el cine son muchisimos mas lindos en fílmico, los discos son más lindos cuando se grababan en cinta y es indiscutible eso, no es un snobismo. Claro que el resultado artístico de que si algo es bueno o malo o te conmueve o no, no depende en qué soporte lo escuches, pero si tenés la oportunidad de hacerlo la diferencia es brutal, entonces eso también influye. Últimamente la música se oye en unas calidades muy deficientes.
Para concluir, ¿algún mensaje que quieres darle a tus fans? que seguro leerán esto después del concierto.
Estoy muy agradecida de haber podido llegar al corazón de algunas personas y eso me da mucha felicidad, por eso también me gusta tocar en vivo. Es muy gratificante cuando alguien que tiene ganas de oirte, va para oírte. Se crea un momento muy especial. Por eso a veces me molesta cuando hay fallos técnicos, es como nadar con ropa puesta, te hundís. Uno quiere siempre dar lo mejor a su público y que la gente que fue para verte la pase bien. Es muy feo que alguien fue, compró la entrada, espero el día, está ahí entusiasmado viendote y vos no les estás dando lo que te gustaría poder darles. Pero por suerte casi pasa. (jajaja)



Añadir nuevo comentario