Marco Yanayaco Evangelista | 05.07.2026

Entrevista realizada por Marco Yanayaco
En esta oportunidad en “El infierno musical” estuvimos con Luis Alvarado del sello Buh Records, con quien tuvimos el agrado de conversar sobre sus primeros acercamientos a la música como periodista, la creación de su sello, otros proyectos paralelos que involucran investigación sonora en el Perú y planes a futuro que podrían ver la luz más adelante con festivales como el “No nunca” que ahora ya van a presentar su tercera edición y publicaciones de informes y libros musicales.
Luis, es genial poder por fin hablar contigo. Soy seguidor del sello y de las bandas que están ahí. Sobre todo porque en el top de álbumes peruanos del 2025 hubo muchos títulos de Buh Records que incluí en los primeros puestos. Algunos como Andrés Prado, Sueño Púrpura, que es de las bandas más conocidas ahora, Wayku y Ballet Mecánico. Para empezar esta entrevista quería ir un poco más al pasado y preguntarte ¿cómo surgió en ti el interés por la música? ¿Viene de una herencia familiar o fue una curiosidad propia?
La música como tal y el interés, creo que siempre lo tuve. Yo siempre recuerdo que me gustaba la música por mi papá. Él escucha mucha Nueva Ola, aunque a veces también escuchaba mucho Rock n’ Roll, mucha música de los cincuenta, Twist, Saicos y también le gustaba mucho la Guaracha, tropical y cosas así. Pero todo el día había música en mi casa. No había silencio. Tenía horror al vacío. Entonces, creo que quizás eso de una manera me fue moldeando, pero yo mismo también desde los diez escuchaba música más alternativa o como más rara a raíz de unos amigos de la familia.
Mi mamá se separó de mi papá y se fue a vivir sola al centro de Lima. Y yo me mudé con ella y ella hacía muchas reuniones con amigos que eran mucho más jóvenes, chicos de veinte o veinticinco años. Escuchaban mucha música, sobre todo en casetes. Por ejemplo, rock argentino, muchos soundtracks. Había un momento para cada cosa, dependiendo el día o la situación y se hablaba de temas diversos como filosofía, esoterismo o a veces de política. Me acuerdo que escuchaban mucha música y había personas que también les gustaba el post punk y había montones de casetes por ahí. Entonces de alguna forma eso me fue introduciendo a esa música más alternativa/underground.
Ya a partir de los trece estaba completamente metido en cosas así ya escuchaba Cocteau Twins, Sioxie, también conocía mucho a Spinetta, Almendra. A los trece años ya era alguien que vivía para buscar música, andaba buscando cosas y obviamente podía abastecerme con todo lo que había en mi casa pero esos amigos me condujeron a otras personas que me llevaron a escuchar Post-Punk más duro, o ambient y cosas así. Pero sí, yo creo que a los quince años ya estaba curtido totalmente, luego empecé a ir a conciertos, en eso tuve una formación desde joven, pero digamos, ya la música más experimental en sí misma como tal, más Avant-garde pues yo escuchaba rock y cosas electrónicas, pero lo más radical lo descubrí cuando estuve en la universidad. Tener internet las 24 horas cambió todo completamente y ya ahí sí entré de lleno a música mucho más radical, luego con la gente con quien tenía afinidad empecé a organizar conciertos a los veinte. Desde el 2004 decidí armar mi fanzine y luego empezar con lo de Buh Records.

Tomando lo que dices sobre lo que hacías antes de fundar el sello, había leído también algunas otras entrevistas donde mencionas que habías estado en estos proyectos más que todo orientado al periodismo musical ¿Cómo fueron para ti esos primeros pasos por ese lado de la escena musical?
Yo creo que nunca he dejado del todo ese lado porque de alguna forma lo utilizo para mis propios proyectos, mis trabajos de investigación, o sea el periodismo me sirvió como un método y un punto de partida para la investigación. Yo estudié comunicaciones en la universidad, comunicación audiovisual, pero me gustaba escribir, entonces empecé a hacer periodismo y dado que tenía algunas conexiones eso me ayudó a entrar a El Peruano en el que estuve dos años, luego pude entrar a Caretas por mis propios medios. Entré por una amiga que trabajaba ahí que puso un anuncio en Facebook diciendo que si alguien quería reemplazarla porque dejaba de trabajar, entonces me tomaron y me quedé ahí como 6 años casi.
Durante todo ese tiempo estuve escribiendo y trabajaba en las notas de arte, por el lado de la música eran cosas más ligeras, pero de cuando en cuando podía escribir alguna cosa mucho más elaborada, una cosa más alternativa. De alguna forma me sirvió esto como entrenamiento constante, al mismo tiempo siempre colaboré en muchos lados, incluso internacional y estaba perfilándome como un periodista, lo que me llevó a pensar en ser un periodista profesional por así decirlo. Pero luego el asunto de hacer conciertos y lo del sello fue ganando demasiado terreno y sentí que no podía escribir otra cosa más que eso. Entonces decidí dejar no sólo Caretas, sino en general toda opción de trabajo estable y me dediqué únicamente a esto. De eso ya han pasado más de 10 años, no es una cosa fácil, pero he logrado sobrevivir.
Tomando en cuenta ese inicio orientado hacia el periodismo y la investigación, enfocandome en las bandas que ibas descubriendo con el tiempo también por motivos de adicionarlos a tu sello, al pensar en esos inicios del 2004 y en la actualidad ¿Sientes que hay grandes cambios respecto a la música que sonaba en ese entonces y la que suena ahora?
Desde que he estado en la música yo diría que no es que haya mucha diferencia. Quizás ahora las bandas tienen la capacidad de grabar de manera más fácil. En ese momento también era fácil, pero lo que me refiero es que todavía no era tan fácil hacerlo de una forma óptima si hablamos a nivel de bandas. Distinto era en la música electrónica donde se podía sacar algo bastante decente en la computadora, pero que un guitarrista en una banda pudiera con su interfaz grabar algo relativamente óptimo era todavía difícil, entonces en este momento no era sencillo tener discos de bandas, incluso era caro.
La gente con la que yo me rodeaba era joven entonces, entre el 2004 y el 2012 publicaba muchos demos y maquetas, el primer disco fue una compilación de demos de mucha gente o de material low-fi, pero me gustaba también esa identidad de la estética del low-fi incluso en la carátula en el disco o del logo que fue hecho a mano, tenía esa cosa artesanal porque también yo estaba en ese momento muy influenciado por el low-fi, medio que estaba pensando mucho en esos términos. O sea lo veía simple y que se podía desarrollar algo por ahí. En simultáneo me puse a investigar y hacer como un trabajo de archivo sobre música experimental y de vanguardia en el Perú. Me puse a escuchar otra música que no podía funcionar dentro de lo que sería el formato de una publicación de un demo, sino que eso necesitaba una presentación mucho más profesional.
Vivía entonces un poco entre esos dos mundos. De hecho mis primeras reediciones se hicieron con un sello de Nueva York y luego empecé a tomar el camino propio o sea también empecé a reeditar material de los 70s u 80s y ya para eso tuve que profesionalizar el sello. Empecé a hacer ediciones en formato CD, un formato más profesional que el CDr, a medida que el sello empezó a crecer.
La época del CD fue buena, yo vendía bastante y funcionaba, una pena que duró poco, hoy en día no es más así. Yo podía sacar un CD de Liquidarlo Celuloide, que fue uno de los más conocidos en 2014, y vender casi todo en Lima. Caso similar pasó con Pentapolar Birds, no es que se vendían en grandes cantidades, pero yo podía cubrir con una feria la producción y eso es algo que ya cambiado mucho, porque los gastos de fabricación de un CD antes eran mucho más económicos a comparación de lo que cuesta producir un vinilo actualmente.
Pero en todo caso ha el modo de hacer ediciones físicas. Obviamente en Buh Records ya está completamente metido en las producciones en vinilo, tiene una visión más profesionalizada, y el grado de inversión puede ser muy alto, pero no he dejado de perder ese espíritu también más artesanal, igual saco casetes y algunos demos. También me interesa mucho las ediciones súper curadas para las reediciones, en vinilo con folleto, y cosas que están hechas un poco para el coleccionista, pero también porque creo que este formato es como una especie de formato ya consagratorio.
Pero por otro lado ya es un tema de época. Digamos lo que yo percibía de la escena en ese momento del 2004-2005, es que era muy difícil hacer ediciones profesionales y el CDr fue una buena salida. En ese momento hubo un auge de bandas muy extremas de Noise Rock y Ambient que a mí me gustaba mucho. Disfrutaba mucho de esos conciertos, pero digamos era un contexto mucho más precarizado y no había muchas formas de monetizarlo, era difícil cobrar una entrada muy cara, no había apoyo institucional. Tal vez un poco con Fundación Telefónica que recién empezó un poco con eso. Luego hacia el 2012 hay todo un surgimiento de una camada de bandas y fue un momento que a mí me gustaba mucho y empecé a trabajar con muchos artistas locales. Te hablo del período entre el 2012 y el 2015 antes de la pandemia, pero luego de esta hubo una renovación generacional, gente joven que trae otros estilos. Yo me he abierto a estilos distintos de músicas populares también, eso se está reflejando en estas colecciones donde hay música con instrumentos prehispánicos y música amazónica, todo eso me interesa también y es parte de la identidad del sello
Me gusta escuchar sobre esos inicios, sobre todo en los que hablas sobre la recopilación de maquetas y demos que hacías donde géneros como el noise predominaban y posteriormente el indie, hablo en especial de este porque es lo que más se ve en la escena local actual. Sobre Buh Records, he visto la tendencia que tiene su colección hacia la música que está fuera de lo común o lo experimental ¿cuáles serían para ti los artistas o proyectos que en los últimos 6 años te han sorprendido más? Menciono la pandemia como punto de referencia.
De las nuevas generaciones en estos últimos años lo que es post pandemia, Sueño Púrpura sería uno de esos porque es un grupo que me parece que ayuda a crear un puente generacional entre un momento en una época previa de la pandemia como una consolidación que había en ese momento. Un sonido más que viene del post hardcore y el post rock y ellos hacen ese tránsito hacia este sonido más shoegaze y melódico que en su formato canción ahorita está como con un revival fuerte.
Esto se siente en muchas bandas de ese estilo, pero creo que Sueño Púrpura, en ese tránsito y esa conexión entre dos momentos, son una de las bandas en ese sentido mucho más y es una de las más creativas, de gran intensidad en los shows, me gusta mucho lo que hacen. También son de mis favoritos el grupo Wayku que es contemporáneo. Ya venían tocando de antes pandemia, pero con proyectos que no eran del todo estables, pero ahora que su líder Percy Flores armó esta nueva banda creo que ya encontró un lenguaje muy propio de la amazonía con psicodelia y jazz, y que ha sido bastante reconocido. Todo lo que él está haciendo a nivel de investigación de la música amazónica me parece muy importante.

Hay toda una mirada en general en lo amazónico en los últimos años y creo que Percy Flores (Wayku) es una de las personas que más sabe en este momento qué cosa es ser amazónico y creo que no solo su trabajo de investigación, sino a nivel creativo lo que ha hecho en su música es una síntesis que a mí me fascina y venía de la mano con cosas que yo ya venía publicando, entonces hicimos una buena conexión.
Después me interesa mucho toda la onda de la nueva escena con grupos como Ayarwhaska, que es uno de los más jóvenes, cumplió 18 en mayo, pero él es uno de los más radicales por así decirlo que se mueve más en el mundo del noise rock y la gente que está en su banda son también parte de muchas bandas locales jóvenes. Entonces, me gusta mucho la movida en este circuito de la nueva escena mucho más orientado a la música más extrema y noise. La frescura que tiene su disco que, además, tiene mucha de esta conexión con la música de Insumisión habla por sí sola de cómo esta nueva escena me gusta bastante. Grupos como Antibióticos, Faites, Huachimán, etc.
Me siento bastante identificado porque me hace recordar un poco ese momento de los años 2005-2006 solo que no habían tantas bandas ácidas, quizás dentro del indie cada uno a su manera está aportando un componente novedoso dentro de la escena y veo una generación muy creativa muy decidida. Son muy buenos músicos.
Dentro de todo he tratado de seguir los pasos de bandas anteriores quizás en las que yo no he podido apreciar sobre todo las locales y siempre encuentro algunas bandas interesantes y quizá por esa razón también creo que la escena limeña o también muy general de otros lados encontrar estas bandas nuevas es bastante importante, pero regresando al sello recordé algunos títulos que has ido añadiendo, también en el top que hicimos el año pasado añadimos algunos como Andrés Prado, Sueño púrpura, Ballet mecánico, esto me lleva a preguntar ¿existe alguna especie de criterio para seleccionar a bandas o artistas para poder añadirlos o no necesariamente es así?
Siempre va a ser bastante subjetivo, hay mucha intuición en lo que al criterio respecta. Percibo que no hay una fórmula, pero creo que me gusta mucho que rompa un poco con lo que se hace, los grupos que de alguna forma traen una cosa nueva o sea, algo que no está en el ambiente. Algo como lo que hace Ballet Mecánico. O Wayku por ejemplo es algo nuevo, tiene una innovación y tiene cierto toque beligerante.
Me gusta cuando la música sin ser panfletaria es en sí misma una cosa que está reaccionando a algo. Esa fricción que una banda puede tener con la escena, ese tipo de cosas de grupos que no encajan y que se hacen un lugar. Buh Records alberga muchos artistas que no necesariamente tienen una escena dentro de la movida, son artistas solitarios, rebeldes y desencantados. De alguna forma ese es el perfil de artista que me interesa, pero al mismo tiempo eso no puede desligarse también de un trabajo en el sonido. A mí me interesa mucho los artistas que trabajan desde el sonido y no desde el formato canción para así llegar a otros formatos musicales, eso es todo lo que yo he publicado y no hay nada que no pase por eso.
Entonces, eso es lo que yo privilegio pero también que hay muchos otros factores, desde el punto de vista que nadie puede evadir que la cuestión digamos empática es también fundamental, o sea si un artista no tiene una buena química con alguien, por más que sea buena no va a funcionar. Es muy importante para mí que un artista, para trabajar juntos, haya una conexión orgánica y empática. También pienso que para que un artista esté en Buh Records tiene que interesarle lo que el sello está haciendo, o sea, no tendría sentido que un artista del sello no vaya a los conciertos del sello, ni le interese la música que se va añadiendo. Lo veo como una comunidad también y que el artista que a mí me interesa también es alguien que le interese en general el mundo de Buh Records.
Es algo espiritual si quieres llamarlo así, no lo puedo describir, pero tú sabes que hay algo que hace que todo funcione, quizá de alguna forma tiene que haber algo más y yo creo que sacar discos en el sello es el inicio de la amistad, o sea, realmente si no funciona de esa manera las cosas no van a andar.
Otro punto en particular que llamó mi atención fuera de tu trabajo en el sello, ya que mencionas que has participado en algunos fanzines en tus inicios en el periodismo musical y que igual de alguna manera no es que lo hayas dejado, sino que lo has utilizado para seguir impulsando Buh Records, he visto que también manejas el Centro del sonido, el cual has descrito como un espacio para compartir proyectos e investigaciones de otros artistas en el Perú. ¿Cómo surgió este proyecto en paralelo?
El Centro del Sonido lo fundé el año 2021 por un fondo del Mincul. Yo tenía todas esas investigaciones que venía haciendo, sabía que había mucha gente que tenía ideas, escribía cosas y quería de alguna manera hacer un archivo que tomara la forma de una especie de web con artículos con un poco de documentación. En este formato del Centro del Sonido que duró, en sus dos o tres años financiado, se hicieron varias cosas. Luego lo he mantenido ya de forma solitaria hasta ahora. He seguido publicando cosas, también ahora tengo material de otras personas que voy a publicar, tengo muchas otras que van a salir de allí y es algo que lo mantengo periódicamente.
Lamentablemente no puedo dedicarle todo lo que quisiera porque toma tiempo, pero la otra vez me dio un impulso de hacer un mixtape y me pasé un mes escribiendo un texto enorme que publiqué ahí. A veces es posible hacer esos textos, pero no siempre pasa. Por otro lado, hay mucha gente que manda cosas y es material que va a salir próximamente. Creo que es un archivo importante porque no hay en el Perú archivos ni lugares que publiquen este tipo de cosas, pero deberían ser web más institucionales.
Este proyecto en realidad deriva de otro proyecto que se hizo con Fundación Telefónica llamado La Sonoteca, que era mucho más abarcador, este era un archivo también de audio, se publicaban discos enteros, entrevistas, pero no se pudo mantener. Yo pensé que iba a hacer algo con todo ese material, pero terminó y por extensión el espacio también. Entonces, yo tenía ahí un montón de material ya documentado y dije “algo tendré que hacer con esto”, entonces esa fue la semilla para hacer el Centro de Sonido que sí es algo independiente con el que vengo trabajando desde hace tiempo y que sí quiero mantener.
Eventualmente creo que haré un libro del material que esté ahí. No soy yo el único que publica, hay muchos otros colaboradores eventuales que han pasado por ahí, así que este es un proyecto que yo lo siento como una contraparte de Buh Records en la medida que también ayuda a ampliar a veces muchas cosas que en el sello publico, pero tambien creo que ayuda a poner el foco en movidas y artistas que son un poco marginales por el hecho de hacer algo experimental y avant-garde. En general es algo que me interesa desarrollar y que a futuro haya una especie de centro de investigación y documentación sobre la música experimental en el Perú. Espero que algún día se pueda lograr.
Algo que a mí me ha sucedido leyendo algunos libros y críticos de música es tener esa sensación de que se ha llegado a cierto estancamiento, que de alguna manera se intenta disfrazar conceptos repetidos, como el revival, para traer algo nuevo, pero que en realidad solo son refritos y que la retromanía esta que nos causa un estancamiento. ¿Cómo ves el panorama actual en la música?
Yo no lo veo de esa manera. No creo que la música esté llegando a un punto de estancamiento, lo que está llegando a un sistema de estancamiento es la industria musical, o sea la forma y todo el ecosistema es lo que está estancado.
Piensa tú que son los ecosistemas lo que determinan cómo escuchas la música. Ese sistema musical que hace que veamos cierto tipo de música como más innovadoras, más de vanguardia y ciertos otros tipos de música como periféricas, como músicas del tercer mundo, músicas populares. Todos son paradigmas de época, entonces en sí mismo la música no se puede esencializar simplemente, pero uno la puede entender en su época. Claramente responde a un contexto. Por ejemplo los Beatles en los 60s ayudan a explicar todo un cambio en la música, viéndolo desde los cambios sociales, la aparición de la cultura juvenil, el uso de las drogas, los cambios tecnológicos.
Hay estas limitaciones para tocar en vivo cierto tipo de música, como si esa música no se pudiera reproducir en vivo y solamente se puede hacer en estudio, por una cuestión de época. El uso de toda la parte electrónica de collage responde a tecnología que en este momento se estaba usando, y eso hace que veas a los Beatles como un grupo de vanguardia, pero lo es en la medida que hay un contexto que hace que así lo veamos.
Creo que no existe algo como la música innovadora que no responda simplemente a una manera de entender la música en una época, es innovador porque esa es la forma como tenemos de entender la música de ese momento, entonces la forma como opera o funciona la industria musical en la actualidad ya no hace posible que veamos las cosas de forma innovadoras. Primero porque se ha diluido esa restricción que antes hacía eso posible, la música innovadora de los años 60s, 70s, era esencialmente la música que venía de Estados Unidos o de Inglaterra, de Europa, y luego estaba el resto del mundo, pero ahora ya no existen esa idea de resto del mundo. Ahora la cosa es global y supuestamente ya no están esas jerarquías. Al menos en la teoría no, pero en la práctica sí
También estaba la cuestión de la música erudita, la música popular. Había conceptos que tenían esa carga de segmentación y ya no existen en la actualidad de la misma forma. Entonces yo creo que esta época, por una serie de condiciones sociales, económicas, tecnológicas, no está hecha para que hablemos de innovación en los términos, como se hablaba en los 60s y 70s. Creo que ahora es una época en la que simplemente ya no tenemos restricciones y limitaciones de escuchar música, ahora se da por entendido que hay un universo gigantesco de música a la que podemos acceder y es una música que es inabarcable y que al mismo tiempo eso es un problema.
El sistema del streaming crea un nuevo problema porque genera una oportunidad para escuchar música, pero la gente ya no está obligada a escuchar cosas nuevas porque la repetición se ha vuelto parte de la economía del streaming, entonces todos escuchan lo mismo todo el tiempo, el fenómeno del revival es mucho más proclive, también la economía de la música funciona por nichos, ya no funciona como ese artista ídolo adolescente que mueve masas como en la época de los Beatles.
Hay cosas en esta época que lo que produce es mucho pastiche definitivamente, y que tiene que ver con lo que el sistema de streaming produce, cómo funciona el streaming por algoritmo que te recomienda música que se parece a otra. Por eso creo que la economía de la música en la actualidad no tiene como prioridad ahora la innovación, no la promueve, no es parte de sus necesidades, pero eso no quiere decir que no exista en sí mismo.
Yo escucho mucha música que me parece sumamente innovadora, exploratoria, si lo quieres llamar, pero alguien puede existir fuera de esos marcos que pasa desapercibido y lo que ocurre es que la industria siempre promueve mucha repetición, mucha fórmula y siempre fue así, pero en esta época de IA generativa estamos en un nivel mucho más complejo de eso, donde la inteligencia artificial busca incluso predecir el futuro, pero creo que la forma como funciona la industria en la actualidad puede ser muy desalentadora para mucha gente, y las oportunidades no son las mismas que antes, pero yo creo que prima la creatividad, el impulso creativo nunca ha parado, incluso en esas músicas aparentemente revivalistas, esa misma idea también es parte del lenguaje de la industria.
En los 90s se hablaba del Shoegaze como un revival, entonces siempre hubo revival. El libro Retromanía, de Simon Reynolds, es interesante porque habla de toda una tradición de lo retro, pero claro, como la industria lo ha ido capitalizando en la actualidad es alucinante. Creo que sí hay un circuito para mucha música distinta e innovadora, entonces no hay que perder el foco de que sí hay espacios para eso, lo que ocurre es que hay un patrón en esta época que aparece: un artista con un sonido que pega y luego todo el mundo lo empieza a imitar, a saturarse, y ocurre con cierto rock, pero es parte del aprendizaje y de ser joven.
Cuando aparecieron los Beatles, si uno puede investigar en los grupos de los 60's en Inglaterra, los grupos que empezaron a imitarlos era gigantesca, pero no todos quedan, curiosamente también estaban los grupos que imitaban a los Beatles y no lo hacían bien, y terminó generando este género del garage y terminaron haciendo un sonido totalmente raro, extraño y de ahí salieron muchas cosas innovadoras, entonces también imitar en sí mismo no es malo, es parte del aprendizaje y cada uno va asimilando a su manera y lo que va a ofrecer puede ser completamente distinto.
Lo único malo es simplemente no tener nada que decir, esa es la cuestión de mucha música vacía. Creo que hay mucha música interesante ocurriendo en todo el mundo en este momento, así como hay esta nueva escena en Lima, hay una nueva escena en todas partes del mundo, he sacado un álbum de la nueva escena cubana de chicos de 20 años. Nuestros mecanismos de descubrimiento de nuevas músicas cada vez parecen ser más limitados, a pesar de que tenemos aparentemente más música a nuestra disposición, es algo para pensar
Ahora que comentas creo que el impacto tecnológico como la inteligencia artificial es otro caso para estudiar y también para debatirse, para ver si es algo bueno o malo, algunos dicen que es una herramienta y lo comparan con el punk de los 70s, quizá no estoy de acuerdo, pero me pareció muy loco.
Sí, de alguna manera porque lo hace fácil de hacer, puede hacer un género musical o un tipo de música tenía una gran oportunidad de popularizarse o de pegarle, conectar con los demás, cualquiera lo puede hacer, sí. Pero como pasa también, la gente se puede aburrir rápido ya que todo el tiempo tiene que estar ofreciendo cosas nuevas. Todo el mundo lo empieza a copiar y todo se estandariza.
La IA es una cosa, es una economía de la estandarización que trabaja sobre una combinación de patrones. Es raro, pero no deja de ser una herramienta interesante para probar cosas y no digo que es para mí, además veo que las discusiones son estrictamente legales más que otra cosa, y fuera de eso creo que es una buena herramienta.

Es una herramienta curiosa, que tampoco he usado ni sé cómo usarla del todo, pero sí creo que con los años va a ir evolucionando y se verá qué se puede hacer con eso. Para ir concluyendo ¿qué proyectos tienes en mente a futuro?
Tengo muchos proyectos de lanzamientos que quiero hacer sin duda, muchas ediciones de grupos que tengo pendientes. Tengo ganas también de publicar algún libro. He publicado antes, pero quiero escribir algo más. Tengo pendiente escribir una historia sobre el sello que ojalá se pueda hacer. Tengo pendientes también continuar con festivales que hacemos con unos amigos que se llama “No Nunca”, que queremos desarrollarlo bien.
Quiero seguir extendiendo el sello internacionalmente, ahora hay muchas oportunidades, siempre funciona internacionalmente, pero me gustaría poder servir como una plataforma mucho más compleja, no solo para internacionalizar a los artistas a nivel de lanzamiento y que solo se difunda, sino que me gustaría poder desarrollar, y de hecho es parte de un proyecto que ya lo tengo en la mente, una especie de booking profesional que pueda ayudar a que los artistas puedan moverse internacionalmente de una manera más fluida y rápida.
No es que sea un experto en esa área y quiero estudiarlo para ver si puedo verdaderamente hacerlo posible, aunque he hecho muchas cosas al respecto, pero nunca de una manera tan sistemática. Tengo bastantes conexiones, entonces quiero enfocarme en eso, pero debo publicar todo lo que tengo pendiente primero, siempre puede haber retrasos, siempre es difícil económicamente, pero se logra




Añadir nuevo comentario