El viaje hacia La Montaña: lo nuevo de Gorillaz

Difusión

Escrito por P.F.M.

Es raro ver hoy bandas que evolucionan sin perder “eso” que los llevó a la cima. Y no solo me refiero a sonidos armónicos dentro de un disco, sino algo más. A mucho más.

पर्वत es el nombre del álbum.  Representa la palabra parvat escrito en devanagari — sistema utilizado en el hindi y sanscrito —. Significa “montaña”, pero se reserva para aquellas majestuosas, sagradas o excepcionalmente altas, como el monte Kailash, morada de Shiva y símbolo del punto más alto de la conciencia.

La montaña aparece aquí, con un sonido que envuelve, calma y traslada a una civilización que no ha tocado occidente. Y es que la música no solo es expresión artística, sino una conexión con la divinidad. Ya lo vimos con Alice Coltrane, Sun Ra o George Harrison colaborando con Ravi Shankar en un disco de chants…Y en este caso, Gorillaz nos trae un viaje sonoro hermoso y circular.

Damon Albarn ha contado que el disco nació casi por accidente. Viajó para acompañar a su esposa después de que su suegra sufriera un derrame, y durante esas semanas terminó enamorándose de Jaipur. Cuando regresó, volvió con una idea clara: hacer un disco.

Entre los músicos invitados están Anoushka Shankar en el sitar, Ajay Prasanna con la flauta, y los hermanos Amaan y Ayaan Ali Bangash en el sarod, responsables de imprimir esos toques indios maravillosos que atraviesan el álbum. A ellos se suman Johnny Marr (The Smiths), Paul Simonon (The Clash), Bizarrap, Trueno, Idles. También aparecen voces póstumas de Tony Allen, Bobby Womack, Dave Jolicoeur (De la Soul), Dennis Hooper, Proof y Mark E. Smith.

Los primeros singles, The Hardest Thing y Orange County, resumen bien el espíritu del disco. Pero otra de las sorpresas es el mosaico lingüístico: las letras no solo están en inglés sino tambien en hindi, español, árabe y yoruba.

Entre las piezas que más destacan está The Shadowy Light, cuyo post-estribillo en hindi funciona casi como un poema místico:

Ven, lleva la barca hacia aguas profundas,
ven, barquero mío, llévame hacia el otro lado.

Donde no haya ni alegría ni dolor,
donde no haya ni victoria ni derrota.

Donde el "Yo" se funda con el universo entero.

Ven, lleva la barca hacia aguas tranquilas,
ven, barquero mío,
ahora llévame hacia el otro lado.

 

Albarn explica que el viaje a la montaña es un estado de ser.  Y en canciones como The Sad God la experiencia es potente y redonda como el sol al amanecer.

Para mí, este disco es hermoso. No solo porque abandona la ciudad para adentrarse en la naturaleza, sino porque se atreve a  explorar otros sonidos sin perder su esencia.  

Y para suerte nuestra, pronto podremos escucharlos en vivo: la banda llega por primera vez a Lima, trayendo no solo La Montaña, sino también todo su bagaje musical lleno de texturas.

Se presentarán el 23 de noviembre en Arena 1 Park y las entradas ya están SOLDOUT.

Comentarios

Buen apunte. La madurez musical de Albarn se nota, la contemplacion es posible con este disco y la condensacion de multiples visiones, o experiencias culturales es hermoso siempre, y las letras de Pilar alcanzan a graficar aquello.

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