Karla Acosta | 25.06.2026

Escrito por Karla Acosta
En el Cercado de Lima, un altillo alberga décadas de historia que el Estado nunca quiso contar.
En el Perú, la historia de la comunidad LGBTIQ+ existe a pesar del Estado, no gracias a él. Durante décadas, la visibilidad lésbica en particular fue ignorada no solo por las instituciones públicas sino también dentro del propio movimiento: invisibilizada dos veces, por la sociedad y por sus propios aliados.

Es en ese vacío donde surge el trabajo de Vero Ferrari. Sobre los archivos del sentimiento y la memoria que se preserva con el cuerpo: revistas del MHOL, afiches de marchas feministas, postales traídas de otros países, programas de festivales, recortes de un periódico que cerró su web y perdió su archivo digital. Y también los materiales incómodos: los pronunciamientos de Cipriani, las obras homofóbicas, los documentos en contra. No oculta nada.
Lingüista de profesión, Ferrari fue directora del MHOL durante años sin haberlo planeado, estudió cine de manera autodidacta, fundó el Lesfest (Festival de Cine Lésbico en Lima), edita la revista Mano Alzada, y organiza recorridos por el centro histórico para rastrear los lugares por donde se han movido las lesbianas en Lima. También tiene ese altillo en el Cercado donde guarda, forradas y catalogadas, décadas de historia que de otro modo habrían desaparecido. Todo esto responde a una misma convicción que ella formula con precisión: "Quería conocer todo sobre la historia perdida, la homofobia, la discriminación, todo sobre nuestro pasado. Quería saber las ausencias." Archivar no es para Ferrari un gesto técnico sino una forma de activismo, una manera de insistir en que las lesbianas existieron, actuaron e importaron, incluso cuando ninguna institución quiso registrarlo.
La teórica Ann Cvetkovich propone en An Archive of Feelings (2003) que los archivos lésbicos y queer no pueden leerse únicamente con las categorías de la archivística tradicional. Lo que preservan estas colecciones no es solo información, también son deseos, traumas, intimidad y, de manera especial, ausencia. Lo que existió pero nadie consideró digno de registrar. Querer saber las ausencias, como dice Ferrari, es reconocer que ese vacío tiene forma. Por eso guarda también los materiales hostiles: los pronunciamientos homofóbicos, las campañas en contra. Tienen lugar en el archivo porque la hostilidad ocurrió y sigue ocurriendo, y si no se guarda, el tiempo la olvida.

El Lesbian Herstory Archives de Brooklyn nació con una misión similar: preservar lo que hubiera sido destruido. El archivo de Ferrari comparte esa lógica de supervivencia, pero surge en un contexto radicalmente distinto. El financiamiento es escaso y precario. El espacio en el Cercado de Lima que el Estado cataloga como zona de clase media-alta mientras alberga en realidad a familias empobrecidas, es también un lugar donde Ferrari y otras mujeres acompañan a niños con la lectura y el apoyo escolar. El archivo existe ahí, entre esas mismas contradicciones.
La decisión de quedarse en el Cercado no es logística: es política. Ferrari lo dice sin rodeos: evita la blanquitud, no quiere blanquearse, le gusta el caos democrático del centro.
En un contexto donde la invisibilización de las lesbianas dentro del propio movimiento LGTBIQ+ fue estructural, construir un archivo es reclamar existencia. No ante el Estado, que no ha respondido, sino ante la propia comunidad y ante el futuro.
Mientras Vero termina de forrar sus últimos libros, en algún lugar del Cercado alguien que aún no lo sabe está a punto de llegar a ese altillo y reconocerse en él. El archivo de Vero Ferrari dice: estuvimos aquí, existimos, creamos e importamos.

Bibliografía
Cvetkovich, A. (2003). An Archive of Feelings: Trauma, Sexuality, and Lesbian Public Cultures. Duke University Press.
Lesbian Herstory Archives. (s.f.). About the Lesbian Herstory Archives. Recuperado de https://www.lesbianherstoryarchives.org
Entrevista
Ferrari, V. (5 de abril de 2026). Entrevista personal. Cercado de Lima.



Añadir nuevo comentario